PERSUACION RELIGIOSA

PERSUACION RELIGIOSA
Autor: Dr. Ramón Diaz
 
“ y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con
demostración del Espíritu y de poder” 1 Corintios 2: 4
Una invasión de estilos en la exposición de la palabra de Dios a invadido a muchas iglesias a
tal punto que se han puesto medidas para evaluar el mensaje. Si grita esta lleno de fuego y
poder y si corre de un lado a otro es dinámico. El apóstol Pablo hace una exhortación a todos
los que predican el evangelio, ojo con usar palabras para convencer a otros que parecen
sacadas de una caja de promesas o de amenazas.
Cualquier lector de la biblia que tenga una pequeña noción de como expresarse sabe que el
poder mayor del hombre esta en lo que expresa. De ahí que hay palabras que matan, hieren,
dan vida, causan rencor, proyectan amor etc. Pero si se usa la expresión con griterías,
amenazas y promesas estas trabajan en la mente del oyente y martillaran constantemente y
causaran algún efecto que puede ser dañar la imagen que se tenia de lo que es la palabra de
Dios.
Fijémonos que el texto dice: ni mi palabra, dando a entender que su conversación o consejo lo
dio usando vocabulario rebuscado con promesas para persuadir. Pero también Pablo dijo que
cuando predicaba no acudía a otro estilo, el de la persuasión. Tratar de convencer a alguien
intimidándolo o amenazándolo, inclusive en temas proféticos o de promesas registradas en la
escritura pone al oyente en expectativa, que sino se cumple lo expresado pone al oyente en un
futuro desertor del evangelio y en un detractor.
La predicación que necesita la iglesia es poder del Espíritu, esta es efectiva y traspasa los
corazones y llega hasta los huesos, esa permanece, la de persuasión solo divaga en la mente,
pero no es sembrada en el corazón. Predicar la palabra es un don de Dios que solo muy pocos
pueden tener la palabra sazonada, esto es expresada con sabiduría y poder. Es hermoso
escuchar un predicador exponer la palabra con sabiduría, entendimiento y con un mensaje
efectivo. El predicador no es el que habla y habla, si la palabra bíblica no esta sazonada, será
hablarle al aire.
Para colmo los gritones leen un texto bíblico y logran que sus oyentes se fijen en él, vean sus
brincos, y la expectación es ¿Qué ira hacer ahora ese predicador? Pablo nos advierte que lo
que se dice en la predicación es llevarlos al conocimiento de Cristo, no a lo que dice el que
predica de su sabiduría. Resulta curioso ver a predicadores decirle a su oyente que sigan sus
instrucciones si quieren lograr algo. Esto se usa mucho en congregaciones empresas. Lo que
llaman de prosperidad, donde todo tiene un precio, la sanidad, la bendición etc. En 1 Corintios
2: 5 Pablo establece que el predicador con su mensaje, su meta es llevar al oyente a depender
de Dios, es decir que fundamente su fe, sus creencias, sus metas, su llamado en Dios.
Quizás si entendemos esto, muchos creyentes no estarían buscando tantas confirmaciones
para todo, Buscando segundas opiniones, dando a entender que no creyeron o están seguros
del que los llamó. Ese concepto de confirmaciones lo implanto en la iglesia predicadores,
pastores, y hasta los consejeros espiritual personalizados que en muchas iglesias abundan.
Estos también persuaden y son peores que los que gritan.
 
La iglesia evangélica, no todas están contaminadas con doctrinas, estilos, mensajes, que han
sido injertados por sus lideres. No podemos olvidar que cuando se sigue ciegamente a un líder
la palabra queda en un segundo lugar. La persuasión es un arma mortal y esta se especializa
en: Manipulación, Desinformación, y lo que es peor en impacto emocional. Todas estas
provocan que muchas personas tomen decisiones equivocadas o apresuradas, pero eso sí,
estos no buscan una segunda opinión, pues por la persuasión están cautivos en su